Parece ser que en la antigüedad ya se usaban tablas similares a la Ouija, en la Grecia Clásica Pitágoras y sus discípulos utilizaban una tabla muy parecida a la actual para contactar con el mundo invisible y trascendente de los espíritus. En la misma época en China se utilizaban tablas similares para el mismo fin.

Anteriormente los egipcios utilizaban un anillo suspendido sobre una tabla con jeroglíficos inscritos para contactar con espíritus.

Los patricios romanos también organizaban reuniones muy numerosas para establecer contactos con el más allá. Y en la América prehispánica tribus indígenas utilizaban un tablero llamado Squdilact para buscar personas desaparecidas, objetos perdidos y para algunos rituales religiosos.

Su historia se remonta al año 1848, cuando en Hydesville, un pueblo de Nueva York, dos hermanas –Kate y Margaret Fox– entraron en contacto con el espíritu de un vendedor ambulante. Era el nacimiento del Espiritismo Moderno. Todos en el lugar querían comunicarse con los muertos y aparecieron los médiums, que actuaban como intermediaros entre los espíritus y los humanos.

Hermanas Fox

Después, en distintas partes, comenzaron a aparecer diversos artefactos. Por ejemplo, crearon una plancha de madera en forma de corazón, dos rotadores en la parte ancha y un lápiz en la punta que sería la tercera pata. La plancha rotaba permitiendo escribir en el papel. Era todo un desafío como para sostener bastante tiempo el lapicero sobre la hoja.  Seguían creándose nuevos instrumentos pero la mayoría carecía de eficacia.

Sería en 1886 cuando un nuevo tablero con letras del alfabeto y números, dejaría a todos los demás en segundo plano, invadiendo todos los kioskos. Se trataba de “el tablero parlante”.

Era asombroso, su fama corrió como la pólvora por toda América y Europa, el nuevo tablero era simple de hacer y no requería ninguna habilidad especial de los participantes.

Fue Charles Kennard quien la llamó Ouija. El origen de su nombre no se sabe muy bien, se ha dicho que posiblemente venga de una antigua palabra egipcia que significa buena suerte. Pero es más probable que el nombre venga del nombre de la ciudad marroquí Oujda.

Pero sería Guillermo Fuld quien pasaría a la historia como el padre del tablero Ouija.

La palabra Ouija parece venir de una mezcla germano-francesa que nos da el propio término a definir. Oui (sí) y Ja (sí).

Durante 25 años Fuld dirigió la compañía, en febrero de 1965, subió a la azotea de su fábrica de la calle de Harford en Baltimore para supervisar el cargamento de unas mercancías. Una barra de apoyo cedió y Fuld cayó tras ella encontrando la muerte.

Así, nació la Ouija como la creencia de que se puede contactar espíritus usando un tablero especialmente diseñado para esta función.

Las sesiones de Ouija de practican normalmente en lugares muy tranquilos alrededor de una mesa y con un mínimo de cuatro participantes, lo cual no implica una norma general. Usualmente se elige una habitación tranquila, no obstante, los más osados prefieren practicarla en lugares abandonados, cementerios y otros tétricos lugares que creen ambiente.

El contacto, tras una relajación mental de sus participantes comienza con una pregunta, habitualmente la pregunta es: ¿hay alguien ahí? y si hay respuesta comienzan las preguntas y respuestas entre los participantes y la entidad contactada. La tablilla se moverá indicando letra a letra el contenido final del mensaje.

Algunos científicos han apuntado al subconsciente individual y colectivo como autor de los movimientos que se producen durante el juego, lo que explica la lógica de los mensajes, además parece demostrarse esta teoría con un experimento realizado en condiciones científicas en el que los participantes tenían los ojos vendados y las letras estaban desordenadas, el resultado de esta experiencia fue que los movimientos que se producían resultaban inconexos y no llegaban a construir mensajes. Sin embargo los parapsicólogos ponen en duda esta teoría, y justifican su duda con grupos que han descubierto cosas de las que no eran conscientes ninguno de sus miembros (nombres de fallecidos que desconocían por ejemplo). La explicación espiritista estipula que el inicio del juego abre una puerta a otras dimensiones cercanas, que nos permite contactar tanto con seres fallecidos, como con extraterrestres y otros seres.

Son muchos los que se adentran en éste enigmático mundo de la Ouija careciendo de un mínimo de conocimientos imprescindibles.

Practicar la Ouija puede llegar a ser muy peligroso si la sesión no es orientada por un experto y conocedor en la materia.

No se puede justificar el uso de la ouija con el pretexto de entretenerse y curiosear en lo oculto. La verdad es que al jugar con la ouija se abre la puerta al más allá y por lo general eso nunca es bueno.
Aunque tradicionalmente se considera a la ouija un juego, los expertos de todo el mundo recomiendan que se puede disfrutar de ella, pero sin perderle el respeto.

Fuentes: http://www.pasarmiedo.com

http://www.misabueso.com

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