El faro de Point Lookout, está ubicado en la zona del State Park o Parque Mirador del Estado, en Maryland, EE.UU. Para comprender el por qué de tantas apariciones y fenómenos extraños en esta zona y alrededores, hay que bucear un poco en la historia de este lugar y los trágicos acontecimientos que allí se sufrieron.

Por Dorcas Coleman
La entrada al Parque Estatal de Point Lookout

State Park o el Parque Mirador del Estado, situado en el extremo sur de la costa occidental de Maryland ha experimentado imnumerables fenómenos inexplicables. Espectacularmente hermosa, Mirador se encuentra en una Península en la confluencia del rio Potomas y la bahía de Chesapeake.

Hoy podemos disfrutar de su hermosa playa y sus magníficos pinos. Es dificil de creer hoy en día, que el parque Mirador del estado fue una de las más grandes prisiones de la Guerra Civil Americana.

Mirador comenzó como parte de turismo en San Miguel, una de las tres fincas propiedad de Leonard Calvert, el primer gobernador de la colonia de Maryland. Se convirtió así en un lugar de veraneo muy popular, con cabañas de playa, un muelle y un faro. Con la llegada de la Guerra Civil, el turismo dejó de llegar a Mirador con lo que este sufrió un grave revés financiero.

Foto de personas al final de la Guerra Civil.

El Gobierno de los EE.UU que necesitaba un hospital para los heridos de la Union, alquiló el complejo Mirador. En 1862 llegarían los primeros heridos de la Union.

Tras la batalla de Gettysburg, el gobierno federal construyó un campo de prisioneros para los soldados confederados, oficialmente era conocido como Camp Hoffman y su capacidad era de 10.000 prisioneros. Casi un año después de su creación, el campo retenía unos 20.000 prisioneros, excediendo así en el doble su capacidad.

Mirador fue utilizado principalmente para soldados, pues la mayoría de los oficiales fueron llevados a Fort Delawere.

Durante el funcionamento de la prisión, la suciedad era frecuente y de ahí que se contaminaran los pozos. Los que no morían de disentería lo hacían literalmente de frío por las pésimas condiciones de vida. El número de bajas fueron un total de 8.000.

100 años después de la Guerra Civil, toda esa zona comprende el Parque Mirador del Estado.

EL FARO DE POINT LOOKOUT.

Luz el Punto de ObservaciónUno de los lugares más conocidos y visitados por su fenomenología, es el faro de Point Lookuot. Ya no está en uso, el primer faro entró en funcionameinto en 1830 y era de madera y manpostería. En 1883, se añadirían los alojamientos para el guarda del faro y su familia.

Antiguamente no disponían de los sistemas de alarma automática si la luz del faro se apagaba o mecanismos automaticos para tocar las campanas en caso de niebla. Si el tiempo estaba nublado durante una semana, la campana tenía que estar tocando durante todo ese tiempo, por lo que no era extraño que la familia del farero tuviese que turnarse para hacerlo.

Point Lookout está activo más de 135 años hasta que la Armada lo adquiere en 1965 y se mantuvo habitado hasta 1981.

Durante las últimas décadas ha habido constantes informes acerca de las experiencias paranormales sufridas en el faro de Point Lookout.

El equipo de investigadores del Dr. Hans Holzer, registró más de 24 voces diferentes en el edificio, tanto masculina como femenina, cantando y hablando, a menudo utilizando un lenguaje relacionado con la guerra.

Imnumerables visitantes han experimentado un frío intenso en algunas partes del edificio, asi como un olor a podrido que emana de una habitación en particular.

Además de los olores y sonidos inusuales, muchas visiones espectrales han sido recogidas, como la de Ann Davis, esposa del primer farero, de pie en la parte superior de la escalera con una blusa blanca y una falda azul larga.

También han aparecido varias imágines inexplicables en las fotografías, la más conocida es la del “Fantasma de Point Lookout” tomada durante una sesión de espiritismo a finales de los 70. En la fotografía Laura Berg, antigua residente del faro, se encuentra en el centro de unas de las habitaciones con una vela en la mano. A su izquierda, aparece la silueta de un hombre en forma de niebla, vestido con un traje militar y apoyado en la pared. Estas dos imágines curiosamente sólo aparecieron al revelar las fotografías.

UN ENCUENTRO INESPERADO.

A principios de 1977 se contrató a un guarda para el parque de Point Lookout durante dos meses, aunque el trabajo era nuevo para él, no así lo era la zona Mirador ya que había vivido allí toda su vida.

Ese día trabajaba en el turno de noche y aunque el día había sido caluroso, la afluencia de visitantes había sido escasa en el Parque.

Alrededor de las 4:30 pm el guarda se encontraba frente al rio Potomac haciendo su acostumbrada ronda, cuando observó a una anciana a unos 40 metros de él. Le llamó la atención por la hora y por que parecía que buscaba algo entre sus pies. Estuvo observándola por espacio de unos cinco minutos, hasta que decidió acercarse y ofrecerle ayuda. Según él, parecía como si buscase algún objeto entre la hierba. La conversación fue muy breve, la anciana le dijo que no necesitaba ayuda, que vivía allí cerca de la playa y que lo único que buscaba eran las tumbas de la familia Tylor.

No sin cierto recelo, el guarda se alejó de allí y al volver la vista atrás la anciana había desparecido sin más.

Cuando más tarde relató la historia vivida a su superior, éste le comentó que justo en el lugar en donde encontró a la anciana había habido un cementerio, el de la familia Tylor y en concreto el de una tal Elyzabeth Tylor, cuya lápida había sido robada años atrás.

Las visiones a lo largo de los años han sido imnumerables, tanto por visitantes como por trabajadores del Parque, lo que nos hace pensar que la impronta dejada por aquellos soldados confederados aún sigue vigente. El sufrimiento de aquellos prisioneros parece que les ha dejado ligados al lugar en el que reviven una y otra vez la más terrible de sus pesadillas.

Fuente consultada: /www.dnr.state.md.us/naturalresource/fall2001/ghosts.html

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