Sotillo del Rincón es un pueblo de algo más de 200 habitantes que se encuentra a 30 kilómetros al norte de Soria.

Vista de Sotillo del Rincón

Vista general de Sotillo del Rincón(www.panoramio.com).

Podría ser uno más de esos municipios de nuestra tierra donde la vida transcurre monótona y los vecinos son como una gran familia, sino fuera porque allí el escritor Juan José Benítez sitúa la acción de su novela ‘La rebelión de Lucifer’, tomando como base uno de los sucesos más insólitos dentro de la fenomenología paranormal: el reloj de la torre del Ayuntamiento de Sotillo no funciona pero inexplicablemente tañe 66 campanadas que solo son escuchadas por dos vecinos del pueblo.

La madrugada de la noche del 1 al 2 de abril de 1984, transcurría apacible para la mayoría de los habitantes de Sotillo del Rincón, quienes dormían placidamente, ignorantes del desenlace que iba tener lugar  a continuación. Sólo los aullidos de los perros de la zona y el ulular del viento racheado entre las copas de la chopera que rodea el Ayuntamiento de la población parecían adivinar la proximidad de algo desconcertante. En el centro de la plaza de la Lastra la pequeña estatua de bronce de Diana Cazadora resistía impasible los embates del viento. A sus pies, el único caño de la fuente seguía manando agua fresca. A una distancia prácticamente equidistante de esta fuente, y formando un triángulo, se levantan y cierran la mencionada plaza de la Lastra tres sólidos edificios: el Ayuntamiento, cuyo reloj de un metro de diámetro mira al sur; la casa de José María Gómez Zardoya alcalde de Sotillo, y la llamada Casa Azul. Desde siempre, aquel sólido caserón de tres plantas había sido conocido entre las gentes de Sotillo como la Casa Azul, en razón del añil que lucían sus marcos y contraventanas.

A las 01 horas y 40 minutos, Gloria residente de la Casa Azul, se disponía a acostarse después de una placentera lectura. Sorprendida escucho como un sonido conocido rompía la quietud de la noche, eran las campanadas del viejo reloj situado en la torre del Ayuntamiento. Gloria sabía que estaba averiado por lo que pensó que le habían reparado sin embargo la extraño más todavía que el numero de campanadas en vez de marcar la hora, emitiera 66 campanadas en dos intervalos de 33.

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Durante ese tiempo Gloria intentó despertar a su marido, Jose Ignacio, que dormido no fue testigo del extraño fenómeno. Muy cerca de allí, el Alcalde del municipio también había salido de su sueño al escuchar los tañidos de las campanas. Jose María pensó que algún gracioso había entrado en el Ayuntamiento y estaba manipulando el reloj. Se puso en pie y acudió a la puerta de su propia casa, en donde solía dejar las llaves del Consistorio colgadas de la pared, cual sería su sorpresa al descubrir que allí estaban colgadas como siempre. Armado de valor se dirigió al Ayuntamiento para comprobar que la puerta estaba cerrada, en ese momento fue cuando comenzaron a sonar la segunda tanda de 33 campanadas.

A la mañana siguiente cuando Jose María volvió al Ayuntamiento, observó que el reloj seguía maracando las cuatro y veinte, la hora en que se quedó cuando se averió. Tras interrogar a sus hermanas y vecinos pudo comprobar que nadie había escuchado el tañir de las campanas salvo Gloria quien le contó que ella también las había oído.

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Los hechos fueron investigados por estudiosos en fenómenos paranormales quienes consultaron a expertos de otros campos, entre ellos al director del Observatorio Metereológico de Soria, Ricardo García Acinas, el cual confirmó que esa noche no se registró fenómeno metereológico alguno de capaz de provocar los 66 tañidos. Por otro lado el Director del Instituto Sismilógico de Toledo, Gonzalo Paz, aseguró que esa madrugada no hubo temblores.

Habría pasado como una curiosidad más sino fuera porque el 4 de junio, 66 días después, fallecía el marido de Gloria cuyos restos mortales fueron inhumados el 6 de junio(06/06). Al año siguiente, el 23/01(cuya suma da 6) a las 6 de la tarde moría el Alcalde Jose María Zardoya.

El periodista Angel del Pozo de Pablo autor de “La Cripta Sellada”, pudo hablar con Gloria quien le comentó que el fijar la residencia de su familia en Sotillo no había sido casual, sino que fue inducida por seres extraterrestres a través de la psicografía. Confirmó también que hasta la fecha del fallecimiento de su marido, avistaron ovnis en compañía de varias personas y en fechas diferentes. Todo lo ocurrido, tanto los tañidos como las muertes de su marido y el Alcalde,  según ella obedecía a un plan divino.

No cabe duda de que la historia tiene su misterio, ahora que cada cual que saque sus conclusiones.

Fuentes: http://www.nortecastilla.es

http://www.revistamilenarios.com