Ahora destruida, la mansión Ballechin fue considerada como una de las casas  más encantadas de Escocia, con varias similitudes con la Rectoría Borley, incluyendo la aparición de una monja fantasma y el espíritu del mayor Robert Stuart.

La Mansión Ballechin fue construida en 1806 en el sitio de una antigua casa señorial que había sido propiedad de la familia Stuart durante más de tres siglos. En 1806 Robert Stuart, el protagonista de las numerosas apariciones, nacería en la nueva casa.

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Mansión Ballechin.

En 1825, a la edad de 19 años, viajó a la India en busca de fortuna con la Compañía de las Indias del Este y regresó en 1850 después de alcanzar el rango de Mayor, regresando a Ballechin, que había heredado 16 años atrás, en 1834.

La casa por entonces contaba con unos inquilinos que habían alquilado una pequeña casa de campo anexa a la casa, hasta que su contrato expiró y Stuart pudo quedarse como dueño y señor de toda la mansión.

La población local lo consideraba un poco excéntrico, sobre todo por los catorce perros con los que vivía como única compañía. Aunque era profundamente religioso,  después de 25 años de servicio en la India había añadido varias creencias orientales a sus convicciones, incluida la idea de la transmigración del alma. Prometió que cuando él muriera volvería a Ballechin en el cuerpo de su perro de aguas negro favorito.

La única persona con quien trataba era Sarah, su ama de llaves, quien murió misteriosamente en la edad de 27 años, en 1873. Las malas lenguas aseguraban que Sarah había muerto en la cama del mayor en vez de en las habitaciones del servicio. Precisamente sería ese dormitorio principal el que tendría más actividad paranormal de toda la casa.

El Mayor Stuart murió en 1874 y fue enterrado en el cementerio de Logierait en una tumba junto a Sarah. Su sobrino, John Stuart, quien se hizo cargo de la mansión  Ballechin , se deshizo de todos los perros, empezando por el perro de aguas negro, casi con toda seguridad para evitar la vuelta de su tío Robert Stuart, en su declarada intención de regresar a la casa después de su muerte.

John Stuart era un devoto católico romano. Su primera tarea era convertir la casa en un retiro para las monjas. De hecho su tía y hermana de Robert Stuart, Isabel, se había convertido en una monja, tomando el nombre de la Hermana Helen Frances. A su muerte el 23 de febrero de 1880 en un convento,  se convirtió en una asidua visitante de la casa Ballechin después de su muerte.

El primer signo inquietante se produjo poco después de la muerte de Robert Stuart. La esposa de John Stuart, pocos días después de haberse  mudado a Ballechin, estaba ocupada en el viejo estudio, cuando se dio cuenta del  fuerte olor a  perro que impregnaba  la habitación. Mirándose las piernas pudo comprobar que allí no había animal alguno, pero ella lo describió como si un perro invisible se frotara contra ella.  Mientras  estaba abriendo la ventana para airear el  “mal olor”  pudo  sentir un golpecito en la pierna.

Este suceso sería  seguido unos días más tarde por los sonidos de golpes y también el sonido característico de un arma de fuego disparándose. Un sacerdote jesuita, el padre Hayden, que a menudo solía quedarse en Ballechin, escuchó los sonidos en muchas ocasiones, incluyendo los sonidos de gritos. En una ocasión pudo oír el sonido de lo que parecía ser un perro dando  golpes en la puerta de su dormitorio, pero cuando abrió la puerta para investigar allí no había nada.

En enero de 1895, John Stuart estaba en el estudio  hablando con su agente de negocios inmobiliarios, cuando fueron perturbados por tres sonidos fuertes y un ruido sordo que se escucharon desde el interior de la habitación. Esto debió de ser un presagio, porque poco tiempo después, John Stuart murió en Londres tras ser atropellado por un taxi.

En 1896 la casa es arrendada a una familia por un período de doce meses,  ya que el sucesor de John Stuart era un capitán del Ejército  que no tenía interés alguno en la finca. La familia que fue a vivir allí estuvo apenas 11 semanas antes de ser expulsados, de buen grado perdieron más de nueve meses del pago de alquiler, teniendo en cuenta los golpes y peleas que tuvieron que soportar.

Varios miembros de la familia iban a experimentar la visión de un fantasma, vestido con un traje de seda, y escuchar los sonidos de este vestido de seda deslizándose por los pasillos. La ropas de cama eran sacadas fuera de estas y toda la familia se despertaba varias veces por ruidos y fuertes golpes. Una de las hijas de la familia se asustó una noche cuando oyó el sonido de pasos cojeando caminar alrededor de su cama. La muchacha estaba ocupando la habitación en la que había muerto la joven ama de llaves tan misteriosamente en 1873. Es interesante apuntar  que el Mayor  Stuart había regresado de la India con una lesión permanente en la pierna como consecuencia de las heridas sufridas durante su servicio activo.

En 1896 el Marqués de Bute, un gran estudioso de los fenómenos psíquicos, Diputado de la Cámara de Representantes, alquila Ballechin y pide a dos investigadores psíquicos, el coronel Taylor Lemesurier y la señorita Goodrich Speer, que lleven a cabo una investigación.

Marqués de Bute y la señorita Goodrich-Speer

El marqués de Bute y la señorita Goodrich-Speer.

La pareja se mudó a Ballechin el 3 de febrero de 1897, con un grupo total de 35 personas. En la primera mañana después de su llegada se informó de “un fuerte sonido metálico”, que había sido escuchado por toda la casa a intervalos frecuentes durante un período de dos horas. El sonido sordo de una voz había sido escuchado así como el sonido de alguien caminando en la habitación cerrada y vacía. Se pudo registrar  también el sonido de algo que se arrastraba por el suelo y el sonido de un arma que se disparó. Hay que tener en cuenta que la muerte del ama de llaves fue todo un misterio y que precisamente se dice que lo hizo en la habitación del Mayor Stuart.

A la mañana siguiente varios miembros del grupo fueron a informar de que también habían oído el sonido de un sacerdote durante la realización de un servicio. Durante el período de investigación,  dos figuras fantasmales fueron vistas en un arroyo congelado cerca de la casa. Una era una monja que estaba de rodillas y parecía estar llorando mientras que la otra figura masculina  parecía darle consuelo. La monja llorando se cree que podría tratarse de  Isabel, hermana de Robert Stuart, quien había muerto en 1880.

Durante el transcurso de una sesión de espiritismo una persona que da el nombre de “Isabel” vino a través de la médium y pidió a los investigadores que fueran al arroyo congelado en donde se habían visto las figuras de una monja y un hombre.  Al llegar al lugar, los investigadores vieron la figura de una monja, muy claramente visible, con un hábito negro sobre un fondo blanco como la nieve, poco a poco subiendo por una cañada hasta que de repente desapareció debajo de un árbol. La misma monja iba a ser vista muchas veces más por el grupo antes de que terminasen sus investigaciones.

Por último, en 1932 la casa estaba totalmente inhabitable y permaneció vacía hasta 1963 cuando fue finalmente demolida, después de un incendio. La pérdida de la mansión Ballechin fue un duro golpe, ya que se perdieron las obras de arte y muebles que habían sido adquiridos por varias generaciones de la familia Stuart, incluyendo muchas piezas del lejano Oriente.

Fuente: http://www.fife.50megs.com


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