El Alkimos era un barco griego internacional que se quedó atascado en los arrecifes cerca de la costa norte de Perth, Australia, en 1963. Una localidad cercana llevaría más tarde su nombre. Gracias a su fama de estar encantado y traer la mala suerte a todo aquél que tiene relación con él, ha sido desde entonces un popular lugar de buceo.

El barco fue construido durante la Segunda Guerra Mundial en los astilleros de Baltimore como parte del programa naval de los EEUU y fue originalmente programado para ser llamado George M. Shriver. Fue botado el 11 de octubre de 1943 sin embargo, el 20 de octubre, el buque fue reasignado a Transportes Marítimos y Misión Comercial de Noruega, siendo re-bautizado como Viggo Hansteen entrando en servicio en la guerra durante unos 18 meses , sobre todo en el Mediterráneo y fue tripulado por marineros de diversas nacionalidades. Sirvió como buque de tropas y carga transportada, en comboyes que a veces fueron atacados por aviones y barcos alemanes.

Parece ser que en agosto de 1944 mientras el buque se hallaba en Nápoles, el operador de radio canadiense Maude Steane fue asesinado por otro miembro de la tripulación el cual se suicidaria más tarde.

Después de la guerra fue vendido a una compañía naviera griega y se le cambió el nombre por el de Alkimos, nombre de un Dios griego que significa “fuerte”.

Como Alkimos, el barco navegó por los océanos del mundo durante casi dos décadas. En marzo de 1963, el buque estaba en un viaje desde Yakarta(Indonesia) a Bunbury cuando chocó con un arrecife frente a la costa occidental de Australia. Fue rescatado y remolcado a Fremantle, la ciudad portuaria de Perth, donde fue sometido a reparaciones durante dos meses.

Después de varios intentos de tratar de rescatar el barco y finalmente conseguirlo, se organizó todo para remolcarlo hasta Hong Kong para las reparaciones urgentes. En el camino, y a tan sólo 50 km al norte de Perth, la línea de remolque se rompió y una vez más se quedó atascado en los arrecifes. El Alkimos estaba anclado allí, pero poco después se separó para encontrar su lugar de descanso final a unos pocos cientos de metros de la orilla. Al año siguiente se vendió por partes y el resto sucumbió a la corrosión y el deterioro a partir de 1964.

Hay muchos rumores acerca de la nave. Muchos de ellos se recogen el libro de Jack Wong Sue “Los fantasmas del Alkimos”. Parece ser que hubo denuncias acerca de que durante su construcción de forma apresurada más de uno de los soldadores fueron sellados entre los cascos del barco, de ahí que sus fantasmas sigan ligados al buque tal como ocurriera con el barco de vapor británico “Great Eastern”.

 

http://www.jackwongsue.com

Durante el servicio del buque, muchos de los miembros de la tripulación ya afirmaban ver las apariciones de un perro pequeño en la sala de máquinas.

Incluso durante las labores de rescate, los trabajadores afirmaban oir pasos en las escaleras asi como ruidos y olores que emanaban de la desierta cocina. En 1969, durante el trabajo de recuperar la chatarra, un número de soldadores estaban a bordo del buque cuando éste se incendió.

Muchas de las herramientas parecían ser movidas por manos invisibles ya que cambiaban constantemente de lugar sin que nadie las tocase.

Muchos de los pescadores locales han sido testigos de la aparición de una figura humana vestida con botas de goma y chubasquero al que han apodado “Henry” sobre los restos del Alkimos.

Otra de las leyendas asociadas al Alkimos, es la mala suerte que produce en todas aquellas personas asociadas al naufragio. Los restos han sido comprados y vendidos varias veces ya que los compradores del mismo tuvieron la mala suerte de acabar en quiebra o fallecer repentinamente.

El cráneo de Herbert Voight un experto nadador en largas distancias, fue hallado cerca de los restos del naufragio después de su desaparción en 1969, al intentar nadar entre Cottesloe Beach y la Isla Rottnest.

También tenemos el caso de Ted Snider un submarinista de la Marina de los EEUU que murió en accidente aéreo después de la evaluación de los restos del naufragio. Incluso el autor del libro “Los fantasmas del Alkimos” no pudo escaparse al influjo del buque siniestrado ya que tuvo que se hospitalizado en cuidados intensivos a causa de una enfermedad respiratoria no identificada después de investigar la nave.

La lista de historias acerca de ahogados, fallos y accidentes próximos a los restos del naufragio son numerosas así como la reticencia de los animales a pasear por la zona de la playa que más cercana está a los restos del Alkimos, queda patente cuando los caballos o perros se niegan a pasar por la zona.

http://www.loveperth.com.au

Hoy en día no queda mucho del Alkimos visible ya que en los últimos 30 años se ha desintegrado bastante.

Fuentes consultadas: 

http://www.perthghosthunters.webs.com                                               

http://en.wikipedia.org

 

 

 

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