El Diario Jaén la mañana del jueves 25 de septiembre de 2008, el publicaba un artículo en el que se relataba la insólita experiencia de una vecina del municipio jiennense de Alcalá la Real, que afirmaba estar escuchando ruidos desconocidos y apreciando el movimiento inexplicable de enseres en su vivienda. Era el comienzo de un supuesto poltergeist.

POLTERGEIST

Mercedes González fue la primera investigadora en personarse en el lugar de los hechos. Previamente había logrado contactar con la dueña de la casa, Encarnación R.J., que le relató una serie de hechos inexplicables que estaban ocurriendo en su vivienda desde hacía aproximadamente un mes. A la vista de todo ello, 48 horas más tarde, Mercedes se desplazaba hasta la vivienda donde ocurrían los supuestos fenómenos extraños y durante varios días realizó una investigación, que arrojó unos resultados esclarecedores.

El lugar de los hechos se sitúa en el número 36 de la calle Belén. Se trata de una vivienda de construcción antigua de dos plantas, al final de una vía sin salida y de pronunciada pendiente, donde Encarnación, viuda de 75 años, y protagonista de esta historia, reside desde hace décadas. Aunque vive sola durante la semana, es visitada a diario por su nieto adolescente, y los fines de semana la acompaña una hija disminuida psíquica. Según relataba Mercedes, la vida de esta mujer transcurría con normalidad hasta que la paz de su hogar se vio rota en agosto de 2008. Encarnación recibió a los investigadores presa de un estado de excitación y desesperación causado por lo que en su casa estaba ocurriendo; golpes fuertes y secos en las paredes que escuchaban hasta los vecinos, objetos que cambiaban solos de lugar, cristales que se rompían sin motivo aparente, la hornilla de la cocina que prácticamente había llegado a levitar, o una fuerza desconocida que hizo que un vaso que sostenía en su mano saliese despedido violentamente, eran tan sólo algunos de los misteriosos fenómenos. Encarnación, debido al pánico no podía dormir allí; incluso aseguró que fue literalmente expulsada de su lecho a empujones por una mano invisible que no mostraba rostro.

Rafael Pérez el vecino colindante con la vivienda de Encarnación, comentaba que en su casa se percibían claramente los extraños ruidos y golpes. “Todo comenzó el 15 de agosto, el día de la Virgen. En la casa de Encarnación se escuchaban golpes como si alguien estuviera golpeando la pared con una maza desde el interior de mi domicilio. La señora salió a pedirme explicaciones, pero yo no me encontraba en casa, ya que había salido a pasar el día fuera con unos amigos”, relataba Rafael. “Los ruidos se siguieron repitiendo durante varios días y a distintas horas, por la mañana, por la tarde e incluso alguna vez me despertaron de madrugada. Llegué a recibir la visita de toda la familia para exigirme que dejara de dar golpes en la pared, pero yo no tenía nada que ver con eso”. La intensidad de los ruidos era tal, que una noche Rafael recibió la visita de dos agentes de la Policía Local, que sonómetro en mano, realizaron un estudio de los ruidos. En presencia de los agentes no se produjeron ruidos o golpes, hecho que confirmamos en ­comisaría.

POLTERGEIST 2

La investigadora Mercedes Gonzalez, explica que comprobaron que en el lugar se da una fenomenología “poltergeist”, con cambios de temperatura bruscos, olor intenso en determinados momentos y lugares diferentes de dicha casa (mezcla de flores e incienso) y esferas de luz en la cocina, recogidas en fotografías. Asegura que no detectaron el ruido de golpes que sobresaltó a Encarnación Rosales, la dueña de la casa, porque sólo ocurren cuando está su nieto. Después de permanecer dos horas en el inmueble, Mercedes González asegura que obtuvo treinta y seis psicofonías, de dos de voces masculinas y una femenina. La primera, dice, se identifica como Paco, el nombre del marido de Encarnación, difunto desde hace justo veinte años y que envía dos mensajes, uno sobre su hija María del Carmen y otro sobre su nieto, el menor que, junto con su abuela, percibe los sonidos inexplicables. La segunda voz se identifica como Antonio y sería el cuñado de Encarnación y hermano de Paco, persona, fallecida hace cuarenta y ocho años al arrojarse desde la ventana de un dormitorio a la calle. En él, José Antonio Tenorio otro de los investigadores, obtuvo una foto en la que aparece una figura humana masculina de perfil que, según la familia, coincide con el aspecto que tenía el hombre que se suicidó. La última persona sería una mujer y se correspondería a la médium que vivió en la casa años atrás y que murió hace seis años. Según indica Rosales, las psicofonías se escuchan con claridad.

Encarnación Rosales acabó muy afectada por el asunto, por la repercusión mediática y por las burlas de alguna gente. Finalmente la mujer aplicó una misa, en la iglesia de El Salvador su esposo Francisco, su cuñado Antonio y la espiritista.

Mercedes González indica que, en la búsqueda del motivo que causa el desencadenamiento de los fenómenos “poltergeist” su mirada se dirigió hacia el antiguo cementerio de Jaén, el de San Eufrasio. “Encontramos que donde se enterró a Antonio, en los últimos meses, han sido exhumados numerosos cadáveres ya que se ha instalado un monumento (en relación al de la Memoria Histórica, dedicado a las víctimas de la Guerra Civil). Los desenterramientos también habituales en el último mes a causa de corrimientos de tierra. Por lo tanto es muy probable que los fenómenos tengan como causante esta exhumación”, recalca. La mujer y sus colaboradores se desplazaron hasta el camposanto donde depositaron flores en el punto donde supone que estuvo Antonio González Fuentes, uno de los espectros de Alcalá.

Fuentes consultadas:

http://www.akasico.com

http://llanillo.com

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