Son muchos los testigos que aseguran haber visto al fantasma del niño Pedrín, asesinado brutalmente en la zona del Monte Abantos y en cuyo lugar del crimen se alza hoy una cruz de piedra.

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Lo primero que debemos tener en cuenta en esta historia es la localización, El Monte Abantos en El Escorial, Madrid (España) una zona rodeada de misterio desde tiempos antiguos, pues El Monte Abantos es un lugar mágico desde hace miles de años. Ya el pueblo pre-romano de los Vetones lo eligió como lugar para comunicarse con los dioses y en el Siglo XVI, Felipe II elige esa zona para construir el Monasterio de El Escorial y cuentan que no fue casualidad, ya que Felipe II pudo elegir ese lugar concreto para con el monasterio “sellar” una supuesta puerta al infierno que dicen se encuentra en esta localidad.

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                                               www.monasteriodelescorial.com

Una mañana de invierno en 1893,  el niño Pedrín se dirigió al monasterio de la localidad para realizar sus labores de monaguillo, pero sin más desapareció misteriosamente. Al caer el sol y no aparecer Pedrín, su madre puso sobre aviso al padre del niño, quién movilizó a los vecinos de San Lorenzo y a la guardia civil que comenzaron su búsqueda, la cual se dilato durante días sin éxito mientras las esperanzas desaparecían.

Fue a la semana aproximadamente cuando su cadáver fue hallado oculto en el monte Abantos por unos cazadores que frecuentaban el lugar. Algunos dicen que fue secuestrado dentro del monasterio haciéndole así víctima de una conspiración, mientras otros cuentan que fue un vecino perturbado, un loco de la zona quién cometió tan cruel asesinato llamado el “Chato del Escorial”.

El Chato según las crónicas de la época “Violó al niño de cinco años, le asesinó y después llevó el ensangrentado y tierno cuerpecito a un monte para que se lo comieran los lobos. “El Chato” es alto, flaco y recio, tostado como un haz de sarmientos.  Sus manos enormes son las zarpas faunescas que atarazaron la mancillada carne del niño Pedrín. Veintitrés años vivió en la brigada del penal, donde se quedó ciego. Al evocarle aquella hora siniestra, repite como poseído por una pesadilla: -¡Los frailes!  ¡Fueron los frailes!”

En el lugar donde se encontró el cuerpo de Pedrín, se puso una cruz en memoria del pequeño de 5 años asesinado brutalmente allí, en sus alrededores se dice ocurren cosas extrañas y misteriosas.

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Hoy día mucha gente desconoce la verdadera leyenda, pero existen testigos y testimonios que afirman, haber vivido situaciones extrañas en ese lugar. Gente que por el motivo que fuese estaba allí en la oscuridad de la noche, y de repente ver como de la abundante vegetación del lugar desciende una sombra de una estatura aproximada de 2 metros, negro mas negro que incluso se diferencia de la noche, de complexión fuerte y lo mas característico si cabe la posibilidad sin un rostro definido. aproximándose hacia el vehículo, como es obvio en este caso los testigos de tal escalofriante escena arrancan el coche y huyen desconcertados, despavoridos, sin dar crédito a lo que acaban de presenciar en ese mágico y oscuro monte abantos.

Otros testigos también hablan de unas voces de niño rodeando la cruz. Cruz que si nos acercamos podemos apreciar no solo el importante desgaste con el paso del tiempo, sino unas frases que narran un poco la tragedia que por aquel entonces se vivió en ese lugar, en la cruz de granito dice textualmente: “ 10 de febrero de 1893 fue hallado en este sitio el cadáver del desgraciado niño Pedrín Bravo y Bravo víctima del brutal salvajismo”.

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Fuente consultada: http://www.todomisterios.com/