Entre todas las leyendas de Granada, hay una donde se relata que un fantasma, el espíritu de un desaparecido, sigue visitando esta ciudad y más concretamente su Alhambra, porque si hay una persona relacionada con ella esa es Washington Irving. El escritor estadounidense. La misma cuenta que Washington Irving, cuando llegó a Granada en 1829, comenzó a enamorarse sin reparos de la ciudad. Algo que con el tiempo quedó más que demostrado con varios libros que escribió sobre la misma, entre ellos su famoso “Cuentos de la Alhambra” de 1832.
Sin embargo, durante su estancia en Granada, Irving se alojó en un edificio que aún hoy sigue en pie. Se trata del actual hotel Washington Irving, que fue levantado en 1802 y que se encuentra en pleno Paseo del Generalife, a solo unos metros de la propia Alhambra.
Este hotel encierra, un secreto que durante muchos años mantuvo en vilo a quienes se hospedaron en él. Cuentan que tras la muerte del escritor en 1859, algunas de las personas que lo trataron aseguran que le veían pasear por los pasillos del hotel e incluso en la habitación que solía ocupar.
Un relato que muchos repitieron después e hizo que la leyenda se haya mantenido viva hasta hoy. Especialmente cuando el hotel cerró sus puertas en enero de 1999, dejando el edificio en un estado de abandono que hacía de él un lugar mágico en el que había quienes seguían viendo al afamado escritor estadounidense.
Cuentan que Washington Irving, era un hombre ingenioso y divertido al que le gustaba gastar bromas a sus amigos y conocidos.
Poco después de su muerte, un viejo amigo del autor, el doctor J. G. Cogswell, estaba trabajando en la biblioteca cuando vio que un hombre dejaba un libro en un estante y desaparecía. Cogswell estaba seguro de que aquel hombre era Irving.
Se dice también que un sobrino de Irving, Pierre, vio el fantasma de su tío en la casa de este, en Tarrytown, Nueva York. Pierre y sus dos hijas dijeron que habían visto claramente el fantasma de Irving cruzar el salón y entrar en la habitación donde solía trabajar.
Sea como fuere, la cuestión es que el fantasma de Washington Irving ha pasado a formar parte de la leyenda, una leyenda similar a aquellas que dejó plasmadas en sus obras.
Fuentes consultadas: http://www.elbolardo.com
narradoresdelmisterio.net